
...aún me acuerdo, de cruzar la calle corriendo, y ese olor a ciudad quemada por el asfalto de un día de verano, la carretera apilonada de coches transitando , que separaba la escuela de arte y el paseo de cervantes, corríamos sorteando los coches con la carpeta sujetándola con las dos manos, posiblemente midiera un metro , repleta de dibujos asomando la cabecita desde el estrecho cartón negro cubierto con una goma elástica vieja por el uso, esta sujetaba todos los trabajos de ilustración,
nos dirigíamos a la marquesina, entrabamos a bandadas, y el olor a "fregitanga" se colaba en la garganta y cubría como un gran velo aceitoso aquel estrecho y espeso bar , que tanto nos gustaba, que tiempos aquellos...nos agolpábamos para desenterrar las acuarelas, grabados, dibujos... entre otros tantos dibujos portados en la sucia carpeta chorreante de acrílicos , negra que ahora era multicolor, que pringue de pigmentos varios´... y ahí estaba mi reina, apoyada en aquella mesa de mármol de la marquesina, dibujo que hice para un trabajo del curso de ilustración,
ilustrar el cuento alicia en el país de las maravillas,
y un personaje :la reina, gouache, lápices de colores, técnica mixta y mucho amor, otro día presentaré a alicia.